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15 de octubre de 2017

EXPOSICIÓN ALFONSE MUCHA: PALACIO DE GAVIRIA

Desde hace unos años cada vez me gusta más la estética del siglo XIX, en concreto el Art Noveau. Cada vez que hay una exposición dedicada a esta época intento ir a verla.


Ubicacion exposición, fuente Google Maps



Este es el caso, desde este mes de octubre y hasta el 28 de febrero de 2018 en la calle Arenal y en el Palacio de Gaviria hay una exposición de Alfonse Mucha, el considerado padre del Art Noveau. "Bohemio, retratista, cosmopolita, místico, patriota y filósofo". Esas seis facetas del artista checo son el hilo conductor de la gran retrospectiva que se nos expone.

Fuente Fundación Mucha

En ella estarán todos los elementos clave de la vida y el trabajo del artista, como indican los organizadores de la exposición: "su identidad cultural como checo y eslavo, además del amor por la familia y por su tierra de origen" con más de 200 obras, en su mayoría centradas en sensuales figuras femeninas.Las imágenes de mujeres se combinan en la exposición con maquetas y diseños tipográficos innovadores para su época y que derivarían en el estilo el estilo Art Nouveau (también llamado Stile Liberty, Secessionsstil, Modernismo o Jugendstil). 

Autorretrato, fuente Fundación Mucha
  
Mucha alcanzó fama internacional en el París de finales del siglo XIX gracias a sus carteles publicitarios para espectáculos teatrales. Muchos de ellos están dedicados a la actriz francesa Sarah Bernhardt, la más famosa de su época


Cartel para Moravian, fuente Fundación Mucha

Entre las piezas que componen la muestra, el público encontrará pinturas como Autorretrato (1899), carteles como el póster para Gismonda (1894) o el de Sarah Bernhardt como La Princesse Lointaine (1896),  Autorretrato (1899) o Francia abraza a Bohemia (1918), diseños entre los que destaca el estudio para By force towards freedom, with love towards unity! (1910-1911) y para The Age of Wisdom (1936-1938),  entre otras.


Fuente Fundación Mucha

Precios

General + audioguía: 12 € + gastos de gestión, Reducida + audioguía: 10 € + gastos de gestión, Niño + audioguía: 5 € + gastos de gestión, Lunes universitario: 8 € + gastos de gestión

Fuente Fundación Mucha

Horarios
Domingo - jueves: 10:00 - 20:00 h
Viernes y sábados: 10:00 - 21:00 hLa taquilla cierra todos los días una hora antes

BIBLIOGRAFÍA


NOTA:

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8 de octubre de 2017

CALLE DEL CODO: EL MEADERO DE FRANCISCO QUEVEDO

En esta entrada vamos a hablar de una pintoresca calle del Madrid de los Austrias: La calle del Codo.


La calle del Codo es una calle antigua, conserva el trazado del Madrid Medieval sin variación hasta nuestros días. Estrecha, irregular, siempre en sombra, ajena al sol por su tortuoso trazado y por su estrechez.

Ubicación fuente google Maps


Tiene 86 metros de longitud y comunica la Plaza de la Villa con la Plaza del Conde de Miranda, esa plaza donde está el Convento de las Carboneras. En este caso, por su forma, no es muy difícil saber de dónde le viene al nombre a la calle  que parece un brazo doblado en 90 grados y que se ha llamado así siempre


Foto José M. Bustos 

En el famoso plano de Texeira de 1654 se puede observar la callejuela aunque no aparece su nombre. En el plano de la villa y corte de 1800 esta calle ya aparecía con su nombre dentro del barrio de San Justo.

Foto José M. Bustos 

Foto José M. Bustos 

En esta calle haciendo esquina con  la Plaza de la Villa se encuentra la Torre de los Lujanes, de estilo mudejar y fechada en el siglo XV. Aquella en donde estuvo prisionero el rey de Francia Francisco I después de la batalla de Pavía Toda la manzana que conforma los pares de la calle está especialmente protegida al ser considerada entorno histórico artístico.

Aparte del la Torre de los Lujanes en esta manzana está la antigua Hemeroteca Municipal, la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País y la Iglesia del Corpus Christi.

Foto José M. Bustos 

Foto José M. Bustos 

En la parte de los impares no existe este grado de protección singular. Aquí se sitúan los pocos comercios que tiene la calle digamos que es la parte "moderna" de la calle.

Esta calle por su estrechez era preferida para los duelos de espadachines del siglo de oro. Arturo Perez Reverte recoge con maestría en su obra "El Caballero del Jubón Amarillo”, libro perteneciente a la serie del Capitán Alatriste donde relata un duelo en esta calle del Capitán con unos sicarios que quieren asesinar a Guadalmedina.


Foto José M. Bustos

Pero lo más famoso de esta calle es la leyenda de Don Francisco de Quevedo (uno de los grandes del siglo de oro, el más agudo de todos) que se ha transmitido de boca a boca durante los años.

Don Francisco parece ser que de vuelta de sus correrías tabernarias tenía la costumbre de aliviar su vejiga  siempre en la misma tapia con el consiguiente disgusto de sus vecinos. 


Foto José M. Bustos

Uno de los vecinos, con la intención de tocar la conciencia del literato, pintó una cruz con el mensaje "No se mea donde hay una cruz". A Don Francisco no le gustó ni un pelo el cartelito de marras y fiel a su ironía, contestó con un nuevo depósito y otra frase: "No se coloca una cruz donde se mea".


Foto José M. Bustos. ¿Por que no aquí el lugar que tanto gustaba a Quevedo?

Este madrileño universal  como siempre genial 


Fuente Wikipedia 

BIBLIOGRAFIA




NOTA:

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28 de septiembre de 2017

HUMILLADEROS DE MADRID 1: EL HUMILLADERO DE LA CALLE FUENCARRAL



La palabra Humilladero en el siglo XXI no nos dice nada o bien puede tener connotaciones negativas pero en los siglos anteriores todo el mundo sabía que era un humilladero.


La palabra deriva del verbo humillar,  postrarse o inclinar la cabeza en señal de sumisión, dicho esto los humilladeros  eran pequeños lugares de devoción religiosa que se ubicaban generalmente  en las entradas o en las afueras de los pueblos o ciudades con una imagen o una cruz.


Fuente Google Maps

Estos lugares eran fácilmente reconocibles para la gente de entonces. situados  en los extrarradios de Madrid. Los viajeros paraban, se refrescaban, y rezaban (de ahí lo de humilladero) antes de entrar en la ciudad. Básicamente consistían en unas gradas en cuyo centro se colocaba una columna rematada por una cruz con el fin de fomentar la piedad de los caminantes. Con el paso del tiempo los humilladeros se transformaron en pequeñas capillas o ermitas.



Foto José M. Bustos

Los dos únicos que quedan en Madrid son una hornacina con una Virgen en la plaza de Ramales esquina a la calle de Vergara y del que vamos a hablar  en esta entrada es una pequeña capilla que está en la calle Fuencarral. dedicado a Nuestra Señora de la Soledad.

Foto José M. Bustos

La capilla, de pocos metros cuadrados y que hoy permanece cerrado, se puede divisar el interior mediante sus ventanucos se construyó por el marqués de de Navahermosa, Ponce de León y Francisco de Feloaga en 1712.

Es una sencilla capilla de ladrillo visto y zócalo de sillares, con planta cuadrada y un arco de medio punto en la entrada y otro marcado en el muro de la fachada contigua. En el portón de madera, una rejería de principios del siglo XVIII protege una abertura acristalada para ver el interior. Dentro, al frente, un modesto altar con retablo compuesto de dos pilastras jónicas y el cuadro del XVII de la Virgen de la Soledad, el cual se encontraba bajo un arco desde tiempos muy antiguos y anteriores a la capilla.

Foto José M. Bustos

Foto José M. Bustos

Junto a la virgen, hay un Cristo crucificado que le acompaña, de tamaño real, llamado del Consuelo, según parece de finales del XVII. La Soledad de la Virgen representa el período que transcurre entre la muerte de su hijo y su resurrección.




Foto José M. Bustos

Foto José M. Bustos

Foto José M. Bustos

Foto José M. Bustos

Foto José M. Bustos

Foto José M. Bustos

Lo que da pena es que este lleno de grafities y que no se le cuide un poco más al ser una pieza única del patrimonio de Madrid.


BIBLIOGRAFIA



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15 de septiembre de 2017

CURIOSIDADES DE MADRID 11: EL FANTASMA DEL JOY ESLAVA

En la calle del Arenal 11 justo al ladito del pasadizo de San Ginés en donde está la famosa Chocolatería de San Ginés, se encuentra lo que hoy es la discoteca Joy Eslava.



Foto José M. Bustos

La hoy discoteca data de septiembre de 1871. El sobrino del músico Hilarión Eslava, Bonifacio, fue el que levanto un local que nace como almacén de instrumentos musicales en la planta baja y una sala de conciertos en la parte superior.

En 1873, Eslava alquiló el salón al empresario José Leyva que reformó el local con una distribución en dos pisos, dos elegantes escaleras y una capacidad para mil doscientos espectadores, distribuidos en sus 364 butacas de rejillas, en la platea, doce palcos para seis personas en cada piso y 672 asientos de gradas de platea y principal.


Foto José M. Bustos

El teatro era un teatro de comedias y también para la representación de Zarzuelas
El origen de nuestra historia comienza con la amistad de dos jovenes autores que rivalizaban para estrenar su obras. Sus nombres eran Luis Antón Olmet y Alfredo Vidal.

Luis Antón del Olmet alcanzó un cierto renombre en el panorama literario madrileño de principios del siglo XX. Como era frecuente por la época, del bajo mundo del periodismo y la escritura consiguió diputado en 1914.


Olmet, fuente Wikipedia

El 2 de marzo de 1922, Antón de Olmet se encontraba en el escenario del teatro Eslava ultimando los preparativos para el estreno de su obra El capitán sin alma. Entonces llegó Alfonso Vidal, tras una discusión a gritos Vidal disparó a Olmet matándole de un certero disparo.


Vidal, fuente Wikipedia

No se conoce bien el motivo, unos opinaban que fue por celos profesionales y otros porque Olmet se acostaba con la mujer de Vidal. Finalmente Vidal fue condenado a 12 años de cárcel.

Desde entonces, dicen algunos, que el fantasma de Olmet vaga por el teatro Eslava hoy discoteca. Dicen que por las noches, después de cada espectáculo, cuando el personal de limpieza ha terminado su tarea, los vigilantes de seguridad oyen puertas que se cierran de golpe, luces que se encienden y se apagan, el murmullo de una sombra que se desliza por los pasillos.

Foto José M. Bustos

Es el fantasma de Luis Antón Olmet, que aparece de madrugada para ver la representación de su obra y recibir la felicitación de su dama. Pero no las encuentra y por eso sigue apareciendo cada noche.




BIBLIOGRAFÍA



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23 de agosto de 2017

HISTORIA DE MADRID CAPITULO XI: PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIV

Continuamos con nuestra “Historia de Madrid”, breve y sencilla y orientada para un blog. En este capítulo vamos tratar el siglo XIV, un siglo muy revuelto en el Reino de Castilla lleno de guerras civiles, regencias, enfrentamientos entre los distintos estratos sociales y cambio de dinastía incluido viendo que sucesos y cambios se producen en Madrid en los distintos reinados.
La sociedad madrileña en los siglos XIV y XV

Madrid una villa castellana del Sistema Central ya en el siglo XIV se encuentra lejos de la línea de frontera con los musulmanes. Por este motivo, el grupo de caballeros de frontera (que había surgido en siglos anteriores, al ser la Villa fortaleza de frontera) ahora necesitan una forma de asegurarse el sustento. A este grupo social se le van concediendo privilegios como exenciones fiscales, o bien, no sometimiento a la justicia ordinaria.

La necesidad de incrementar sus patrimonios fue el motivo por el que milicias concejiles madrileñas estuvieran presentes en las más importantes campañas de la conquista del valle del Guadalquivir y, posteriormente, del reino de Granada. También poco a poco fueron tomando posiciones primero en el Concejo y luego como vamos a ver más tarde por la proclamación del Fuero Real en el Regimiento. Paralelamente al control político de la ciudad, los Luzón, Vargas, Gudiel, Zapata, etc., irán engrosando sus fortunas privadas gracias a la apropiación indebida de terrenos del Concejo. También sacaron provecho de las numerosas contiendas civiles de estos siglos siendo partidarios de unos y de otros.

Madrid en el siglo XIV fuente madridhistorico.com

Este grupo que con el tiempo va ganando importancia va construyendo mansiones como por ejemplo la torre de los Lujanes y además se favoreció por la corona la creación de pequeños señoríos dentro del alfoz de la Villa como el caso de los Zapata con Barajas.
Otro sector es el del Clero, representado por las fundaciones monásticas presentes en la Villa que disponían de sus rentas agrícolas por la explotación de sus tierras así como de los donativos del resto de sectores sociales.
Los pecheros: artesanos, comerciantes y campesinos constituyen el grupo mayoritario de la sociedad madrileña.
Los campesinos son el conjunto mayoritario, en Madrid y su alfoz, dadas las características de la tierra, se cultiva el cereal con el que se hacía el pan que era el alimento básico de la alimentación del madrileño de la época. También había zonas de viñas y olivos en la parte sur del alfoz. Las principales zonas vitícolas son Vicalvaro, Carabanchel, Vallecas, Getafe, Fuenlabrada y Parla.
Las riberas de los ríos eran el lugar de las huertas para la producción de legumbres, hortalizas y fruta que complementaban la dieta. Carne muy poca para la clase humilde. La zona de pastos y ganadería estaba en la zona norte del Alfoz, en el real de Manzanares y en las Dehesas como las de Amaniel, Arganzuela y el monte del Pardo. En estas tierras el consejo sacaba un ingreso importante ya que se lo subarrendaba en parte a la Mesta para que en la trashumancia se alimentasen las ovejas.
Los artesanos abastecían el consumo interno de la Villa. El caso de los curtidores parece que es distinto ya que parece que parte de su producción era exportada a otras ciudades.
Los mercaderes: los regatones eran comerciantes al por menor para el abastecimiento de la Villa. Hasta el siglo XV no llegan los grandes mercaderes por el desarrollo exponencial de la Villa.

Foto José M. Bustos 

Los sectores marginales: mudéjares y judíos.
Los mudéjares eran un número elevado de habitantes. En el reinado de Alfonso XI se organizó su relación con la corona con una administración exclusiva para ellos y su relación con el Concejo: la aljama. En Madrid estaba en la plaza del Alamillo (véase en la denominada Morería Vieja ya que había otra la Morería Nueva en las proximidades de la plaza del Arrabal hoy Plaza Mayor (véase http://miradasdemadrid.blogspot.com.es/2017/02/curiosidades-de-madrid-9-la-laguna-de.html y http://miradasdemadrid.blogspot.com.es/2017/07/400-anos-de-la-plaza-mayor-de-madrid.html). La aljama se encargaba de todo para los mudéjares: justicia, carnicerías, casamientos, cementerios, etc.
Los mudéjares eran pecheros y campesinos. Destacaban los alarifes (hoy albañiles y otros oficios de la construcción) y los herreros que fabricaban herramientas para la Villa y el Alfoz.

Foto José M. Bustos

Los judíos tenían también una importante colonia en la Villa. Básicamente eran campesinos y pecheros destacando en oficios como la medicina. Se cree que la judería de Madrid estaba en lo que hoy es Lavapiés, los más relevantes por su economía vivían cerca del alcázar por sus especializados oficios.
En el siglo XIV tenemos los reinados de Fernando IV, Alfonso XI, Pedro I, Enrique II y Juan I.
Reinado de Fernando IV “El Emplazado” (1295-1312)
Llega al trono con nueve años de edad, la alta nobleza nunca reconoció el matrimonio de su padre Sancho IV con Maria de Molina y no le consideraba rey legítimo. En 1296, Aragón, Navarra, Francia y Portugal, se aliaron e invadieron Castilla con el propósito de dividirla y aclamar como reyes a los infantes Juan y Alfonso “de la Cerda”.
Todas esta guerra entre castellanos, aragoneses y portugueses tras muchos enfrentamientos y una peste que diezma de forma significativamente a todos sus enemigos acaba con el tratado de Alcañices donde quedaron fijadas las fronteras entre Castilla y Portugal, que recibió una serie de plazas fuertes y villas a cambio de romper sus acuerdos con Jaime II de Aragón, con Alfonso de la Cerda, con el infante Juan de Castilla y con Juan Núñez de Lara.

Fuente Wikipedia
Al mismo tiempo, en 1296 y por el Tratado de Alcañices fue confirmado el enlace entre Fernando IV y la infanta Constanza de Portugal, hija del monarca lusitano, al tiempo que se acordaban los esponsales entre el infante Alfonso de Portugal, heredero del trono lusitano, y la infanta Beatriz, hermana de Fernando IV. 
En su reinado en el año 1300 muere en la Villa la Infanta Berenguela, hermana del Emperador Alfonso X y es enterrada en Madrid en el convento de Santo Domingo.
Entre 1300 y 1302 Fernando, continuando la política de su padre, sigue apoyando a Madrid en su contencioso con Segovia por el Real de Manzanares,
En 1301 y siempre apoyado por el rey de Portugal, el Papa Bonifacio VIII legitima el matrimonio de Sancho con María de Molina con lo cual y una vez declarada la mayoría de edad y con el apoyo del portugués Fernando IV estabiliza la situación del Reino con la renuncia de los pretendientes al trono, que habían perdido además sus apoyos exteriores. No supuso la paz con Aragón, que por la Sentencia de Tordesillas en 1304 retenía el reino de Murcia, pero sí el fin de las aspiraciones de Alfonso de la Cerda de sustituir a Fernando IV en el trono de Castilla.

Fuente biografiasyvidas.com
Fernando se aleja de su madre por la influencia de su tio el Infante Juan y de su mayordomo Juan Nuñez de Lara. .
La guerra contra Granada, último objetivo de la Reconquista, se reanudó, aunque sin demasiado éxito. De todas formas, la primera vez que Fernando IV de Castilla tomó contacto con la frontera musulmana no fue precisamente para atacarla. En 1303 firmó una paz con Muhammad III, quien se declaraba su vasallo.
Entre 1305 y 1308, Fernando IV sufrió una grave derrota frente a su nobleza. Es posible que, para contrarrestar estas dificultades interiores, Fernando intentara buscar en el exterior refuerzos a su autoridad. Así se ha interpretado a veces su empeño contra el reino de Granada, que caracteriza los últimos años de su reinado.
En 1309 el rey convoca las Cortes y se celebran en Madrid por primera vez. No está claro el lugar de celebración, pudo ser en los monasterios de San Martín o Santo Domingo o bien en la parroquia de San Salvador, situada en el corazón y punto más transitado de la villa. Lo importante es que Madrid, villa mediana, renombrada y con prestigio recibe por primera vez en su historia, a lo más granado y representativo del reino, con el rey y la corte a la cabeza.Dar hospedaje al monarca y servir para reunión de unas Cortes, debió ensanchar en mucho la confianza y seguridad de los madrileños en la prosperidad y expectativas de que disfrutaba la villa.
Con Jaime II de Aragón, en 1309 Fernando IV puso cerco a Algeciras y se apoderó de Gibraltar, mientras que su aliado atacaba por mar Almería. Sin embargo, las operaciones no fueron mucho más allá, por falta de medios y a causa de la traición de bastantes nobles que abandonaron la empresa muy pronto, encabezados por los infantes Juan y Juan Manuel. La sombra de estas intrigas y revueltas nobiliarias acompañaron a Fernando IV hasta su muerte. Este fracaso obliga al Rey a llegar a acuerdos con Granada ya enfermo de tuberculosis.
En 1311, sin embargo, ataca de nuevo a Granada y en el cerco de la ciudad de Jaén en 1312 muere por la tuberculosis dejando un heredero de un año de edad y con toda la nobleza en plena lucha para gobernar en su minoría.
Se le conoce como “el emplazado” debido a que condenó a muerte a dos caballeros y estos antes de morir le emplazaron ante Dios en 30 días para que diese cuenta de su muerte. Este emplazamiento se cumplió. 
Reinado de Alfonso XI “El Justiciero” (1312-1350)
Este reinado es fundamental para Madrid como veremos, hay cambios importantes en su legislación, nacimientos y muertes reales, se firman tratados en la Villa, se celebran dos cortes Generales, hay cambios importantes en lo urbanístico para la Villa, hay pestes y se realiza la fundación de una escuela de Gramática, pero vamos con la crónica de este reinado.
Alfonso es rey con un año de edad, esto supuso de nuevo luchas intestinas entre su madre Constanza, su abuela Maria de Molina y la nobleza castellana siempre ávida de poder y riquezas a costa de lo que fuese.
Su reinado lo dividimos en dos partes: Minoría de edad hasta 1325 y Mayoría de edad hasta su fallecimiento.

Fuente vidasybiografias.com
En la Minoría de edad todo fue discordia, luchas intestinas, distintas regencias, facciones enfrentadas… vamos, lo habitual en la historia de España siempre matándonos entre nosotros en guerras civiles. La primera regencia la de su Madre Constanza pero solo dura hasta 1313 por la muerte de Constanza.
En las cortes de Valladolid de 1314 se nombran como regentes a su abuela Maria de Molina y el Infante Don Pedro y el Infante don Juan pero todos mueren entre 1319 y 1321.
Desde esta fecha a 1325 los enfrentamientos llegaron límites extremos, ya que los nuevos regentes, don Felipe, don Juan “el Tuerto” y don Juan Manuel, se dividieron el reino.  En 1324 muere en Madrid don Felipe
Al ser declarado mayor de edad, demostró Alfonso XI, una energía impropia de su edad robusteció el poder real y se hizo con el reino. Además y para complicar las cosas hay una nueva invasión de integristas islámicos africanos los benimerines la tercera ola integrista después de almorávides y almohades que llegan a la península por la llamada del rey de Granada en 1275.
En 1327 el rey convoca Cortes en Madrid para pedir ayuda para seguir la Reconquista, fue todo un acontecimiento en la Villa ya que a la llamada del rey acudieron todos los notables de todas las partes del reino.

Fuente Wikipedia
El rey se casa con Maria de Portugal en 1328 de la que tiene un hijo: Pedro nacido en 1334 y que será rey sucediendo a su padre.
En 1331, Alfonso de la Cerda rindió un homenaje a Alfonso para dejar zanjadas sus pretensiones al trono castellano y leonés. En 1332 supo sofocar, con la ayuda de sus súbditos, la revuelta que contra él hicieron Juan Manuel y Alfonso IV de Portugal. Dichos acontecimientos le hicieron descuidar la Reconquista, perdiendo Gibraltar.
También se celebraron en Madrid otras cortes en el año 1339 para pedir fondos para la lucha contra los musulmanes, en concreto, para la toma de Algeciras y para ordenar la puesta en vigor del Fuero Real y para firmar con el rey de Aragón Pedro el Ceremonioso el tratado de Madrid.
Fuero Real
Tras ir derogando progresivamente los fueros locales, el de Madrid de 1202 (véase http://miradasdemadrid.blogspot.com.es/2016/01/historia-de-madrid-capitulo-ix-el-fuero.html) se establece un único fuero para todas las villas de fuero y tierra castellanas.
Con el Fuero Real la Villa pedía muchos de los privilegios del Fuero de 1202, fortaleciéndose la figura de la Corona. Conservó, sin embargo, la elección por los vecinos de alcaldes y alguacil.
No fue aceptado por todos de forma inmediata pasando a unos años de una cierta anarquía hasta que en 1346 Alfonso impuso el sistema de regimiento que consistía en sustituir el concejo abierto de los vecinos que era asambleario por otro restringido y estable y en representación de los oficios y con un corregidor que era el representante de la corona en el Concejo y que poco a poco sustituyó al alcalde elegido por el Concejo. Este cargo de regidor se hizo con el tiempo hereditario accediendo al mismo los miembros de la pequeña nobleza, en Madrid se hallaba en manos de determinadas familias: los Vargas, los Luzón, los Zapata, etc que gobernaban la ciudad a su beneficio.
También en 1339, como ya hemos citado en párrafos anteriores, en Madrid el rey Alfonso firma con el rey de Aragón Pedro el Ceremonioso una alianza de cara a la futura campaña contra Algeciras

Batalla del Salado, fuente Wikipedia
Batalla del Salado, 1340
En tiempos de Alfonso XI la amenaza musulmana se reducía al poderoso reino de Granada y sus aliados benimerines del norte de África, apostados en torno a la ciudad de Algeciras. En aquella época la gran batalla se libraba por el control del Estrecho y sus principales enclaves defensivos: Gibraltar, Algeciras y Tarifa. En 1339 los benimerines comienzan a desembarcar un gran ejército en la Península pese a los intentos de la flota castellana que fue derrotada, esto supuso el libre el paso de efectivos africanos a la península para atacar a Castilla.
Aun así Alfonso consigue derrotar a los africanos en la Batalla del Salado con la ayuda de su suegro Alfonso IV de Portugal y buena parte de la nobleza castellana y aragonesa, incluido el infante renegado don Juan Manuel, el ilustre literato. El enfrentamiento fue feroz, pero el ejército musulmán se vio sorprendido por el ataque de la guarnición de Tarifa por su retaguardia. Las crónicas hablan de 30.000 prisioneros. Sin embargo, Alfonso XI no dio la victoria por conseguida. Emprendió la entrada en Granada, sólo para persuadir al rey nazarí y se lanzó sobre Algeciras, ciudad que estuvo cercada hasta el 25 de marzo de 1344, en que se rindió tras un enorme desgaste. Aún trataría Alfonso de rematar la faena en Gibraltar, pero la ciudad del peñón resistiría hasta casi un siglo después
Acciones urbanísticas en Madrid
 Alfonso XI ordenó el cambio de sitio para la vieja parroquia de San Pedro, pues la primitiva taponaba el movimiento de gentes y carros en la Puerta Cerrada, trasladándose al emplazamiento que aun hoy conocemos, época, la del traslado, en que se labra nuevo templo, del cual ha llegado a nuestros días, íntegra, la torre mudéjar, que es de mediados del siglo XIV.
El rey Alfonso fue el que traslado el cuerpo de San Isidro a la iglesia de San Andrés (la primitiva que está debajo de la actual), mandó hacer un arca decorada para guardar el cuerpo del Santo y una capilla para venerarle.

Foto José M.Bustos
Estudio de Gramática
También ordenó la fundación en 1346 del llamado Estudio de la Villa o de Gramática, que se estableció cerca de la céntrica plaza de San Salvador, en una casa que para tal efecto adquirió el Concejo.
Muchos de esos "Estudios" fueron el germen de ulteriores universidades renacentistas, como las de Alcalá de Henares y Salamanca. El Estudio madrileño tuvo siempre prestigio y magníficos profesores, como López de Hoyos, y no peores discípulos, pues alumno fue del mismo nada menos que Miguel de Cervantes.
Respecto al Real de Manzanares el rey se lo cede a Juan de la Cerda primero y a Leonor de Guzman, esta última amante del rey y madre de diez hijos bastardos que provocaran en un futuro próximo una feroz guerra civil entre el hijo legítimo de Alfonso, Pedro I, con los hijos de Leonor acabando todo en la derrota y muerte de Pedro y la llegada al trono de mano de Enrique (bastardo mayor del rey con Leonor) de una nueva dinastía: los Trastamara.
Como en 1347 una peste asola toda Castilla, Madrid incluido, como también asola a toda Europa ya que se calcula que dos tercios de la población europea. La escasez de alimentos es alta el Concejo de Madrid en 1348 envía al rey un memorial en donde reclama que de una forma clara ratifique los acuerdos de reyes anteriores y reconozca la propiedad de la Villa de Madrid del Real.
No hubo respuesta ya que el rey fallece en 1350 de peste bubónica en el cerco de Gibraltar.
En 1348, Madrid sufrió una terrible epidemia de peste negra que, según la tradición, remitió milagrosamente una vez se hizo voto a la Inmaculada Concepción y a San Sebastián para conmemorar  este hecho se realizaban procesiones en la fiesta de dicha Virgen, el 8 de diciembre, y del santo, el 20 de enero.

Foto José M.Bustos


BIBLIOGRAFÍA

Madrid historia de una Capital de Santos Juliá

NOTA 
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