Mostrando las entradas para la consulta parterre ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta parterre ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

16 enero 2016

COSAS DEL RETIRO: 4ª ENTREGA: EL PARTERRE

Un parterre es un jardín diseñado a base de plantar flores, hierbas y arbustos delimitados por piedras o por arriates de plantas perennes que protegen las flores interiores rodeado por sendas y caminos que hacen figuras geométricas generalmente simétricas



Ubicación fuente Google Maps

Dicho esto, vamos a hablar del Parterre del Retiro. Se ubica entre la calle Alfonso XII  entrando por la Puerta de Felipe IV  formando un eje con el Casón del Buen Retiro,   la Fuente de la Alcachofa y el Estanque Grande. Se trata de un jardín, bastante grande y llano de Planta Basilical con un cuerpo central prolongado en un ábside y dos laterales que contiene dos estanques. También tiene un mirador que le une con el Paseo del Urugay que finaliza en la Fuente de la Alcachofa y el Estanque.


Vista desde Google Maps

Historia del Parterre

Su construcción se realiza en el reinado de Felipe V, el primero de la dinastía hoy reinante : Borbón.  Sustituye al jardín original "Jardín Ochavado" o de las ocho calles, en forma de estrella que se cruzaban en una plaza central. 


Vista desde la entrada por la puerta de Felipe IV, foto José M. Bustos

Vista desde un angulo de la entrada, foto José M. Bustos

Se quería construir un jardín francés, para ello se le realiza el encargo  al arquitecto francés Robert de Cotte. Éste no abandonaría París, por lo que envió a Madrid a su discípulo René Carlier que empezó con las obras en 1713, finalizando en 1715. En principio las obras del Retiro tenian un alcance mayor pero tras la muerte de María Luisa de Saboya, Isabel de Farnesio la nueva reina se volcó en la construcción de la Granja de San Ildefonso abandonando el resto de reformas proyectadas, lo único que se finalizó fue el Parterre.


Foto José M. Bustos

A principios del siglo XIX con la invasión francesa y durante la Guerra de la Independencia, se instalaron en el Retiro las tropas francesas que lo convirtieron en un erial, hasta en el Ahuehuete centenario dicen que instalaron una pieza de artillería (ver en este blog  http://miradasdemadrid.blogspot.com.es/2013/12/arboles-singulares-del-parque-del-retiro.html).


Ahuehuete, foto José M. Bustos

En el reinado de Isabel II comienza una restauración de los jardines encargada al  jardinero francés Francisco Viet, siendo en el Parterre donde se llevará a cabo la reforma más profunda. Se construye un muro de contención de ladrillo en la cabecera circular del jardín, o ábside, se adosaría en este muro una fuente central y dos laterales, , se reforman los desniveles, creando muros de contención de ladrillos que bordean el jardín, nivelando el terreno y dando una visión más homogénea a la zona, construye las rampas de acceso, la fuente de piedra caliza con los tritones y la balaustrada, que permite la vista del Jardín desde un punto elevado, además de situar dos fuentes de alabastro adosadas al muro de contención.


Foto José M. Bustos

El Parterre se decoraría con cuatro esculturas que, colocadas entre un seto de cipreses, representaban a los reyes Sancho IV, Errigio, Enrique II y Teodoredo; éstas formaban parte del grupo de estatuas que se realizaron para ser colocadas sobre la cornisa del Palacio Real. En la actualidad, ya no se encuentran en el Parterre.


Foto José M. Bustos

Más adelante, en la segunda mitad del siglo XX, el Parterre sería nuevamente restaurado de la mano del arquitecto municipal Manuel Herrero Palacios, así como de José Luis Pita Romero  con diseño de plantas y forma que ha llegado a nuestros días.

Descripción del Parterre

Tiene planta basilical con un cuerpo central prolongado en un ábside y dos laterales que contiene dos estanques.
Entramos por la Puerta de Felipe IV justo enfrente del Casón del Buen Retiro, esta puerta data de 1680 y este no era su emplazamiento original, se construye para servir de arco de entrada a Madrid de Maria Luisa de Orleans primera esposa de Carlos II, estaba ubicada en donde hoy se encuentra la fuente de Neptuno en la plaza de Canovas del Castillo porque el Retiro llegaba en esa época hasta allí.


Foto José M. Bustos

Foto José M. Bustos

Tras estar adosada después a la Ermita de San Juan, hoy desaparecida, más o menos a la altura del actual Palacio de Telecomunicaciones fue en 1922 cuando se la traslada a su ubicación actual. La puerta es de estilo barroco y tiene forma de arco formado por tres huecos.


Foto José M. Bustos

Subimos las escaleras y lo primero que vemos son los Jarrones franceses que son cuatro y cada uno ubicado en los cuatro cuarteles laterales del Parterre, son de piedra caliza y están sobre pedestales que los elevan sobre el césped. Decorados con escenas mitológicas y motivos vegetales.


Foto José M. Bustos 
Foto José M. Bustos

En el centro de los cuarteles laterales se ubican las dos Fuentes de la alcachofa, no confundir con la fuente monumental que se encuentra cerca del Estanque mayor, los dos estanques son gemelos, tienen una planta en cruz con sus dos lados más largos rectos y los más cortos, en los extremos, semicirculares; construidos en granito. En el centro de cada uno se ubica un surtidor del que brota el agua a través de una alcachofa de bronce y está colocada sobre un pedestal de piedra caliza que, a su vez, queda soportado por otro poligonal de granito.


Foto José M. Bustos

El elemento central del jardín es la estatua dedicada a Jacinto Benavente, afamado dramaturgo madrileño que consiguió el Premio Nobel de literatura.  Ocupa el lugar en donde estuvo la estatua dedicada a Daoiz y Velarde que hoy está en la Plaza del Dos de Mayo. La escultura es de bronce y representa una mujer con los brazos alzados y en cuyas manos sostiene una Máscara como alegoría del Teatro.


Foto José M. Bustos 
Está sobre un pedestal de granito en el que en su parte anterior está un busto de Jacinto Benavente de perfil rodeado de una corona de laurel. En los laterales están tallados personajes de la obra de Benavente.

 
Foto José M. Bustos 

En la parte posterior de este monumento y al principio de la escalinata hay otros dos jarrones franceses y otros dos en el balcón superior del ábside del jardín. Estos son copias de los jarrones que hemos comentado que se encontraban en el centro de cada uno de los cuarteles y que se instalaron en 2001.


Foto José M. Bustos 


En el lateral izquierdo del Parterre, tenemos, adosado en el muro Norte, el Busto al Doctor Benavente, pediatra padre del autor teatral y en el lateral derecho se encuentra el busto del Doctor Ángel Pulido médico madrileño fundador del Museo Nacional de Antropología.


Foto José M. Bustos 

En el frontal de ladrillo del ábside del jardín hay tres fuentes construidas en 1841. En los dos laterales dos fuentes llamadas de los delfines la del lado derecho es una copia de la original que está en la izquierda y en el centro la fuente de los tritones o de la Concha.  


Foto José M. Bustos 

Foto José M. Bustos

Foto José M. Bustos 

Foto José M. Bustos 

Esta última fuente es una fuente mural realizada en piedra y ladrillo a cuyos lados se sitúan sendas escalinatas, o rampas. El frente queda organizado en tres cuerpos, siendo el central el mayor y el que acoge un gran arco situado sobre una base de granito; en éste, un relieve nos muestra tres peces que salen de una concha y que son, a su vez, los surtidores de la fuente. En los cuerpos laterales, enmarcados entre un almohadillad0 de granito, hay dos coronas vegetales rematadas con una cesta de fruta.


Foto José M. Bustos 

El mirador formado por la fuente de la Concha está diseñado con una barandilla de estilo art déco  y flanqueado a ambos lados por dos jarrones de mármol. Desde allí podemos contemplar todo el parterre, la puerta de Felipe IV y la calle Alfonso XII con el Casón del Buen Retiro (antiguo salón de baile del Palacio) y sus edificios señoriales.


Foto José M. Bustos


Foto José M. Bustos 

Foto José M. Bustos 

Plantas del Parterre

Entre las simetrías y arbustos del Parterre  encontramos con árboles centenarios. La joya del Retiro y probablemente de toda la ciudad de Madrid (ver en este blog  http://miradasdemadrid.blogspot.com.es/2013/12/arboles-singulares-del-parque-del-retiro.html) es el Taxodium mucronatum, que quiere decir que se parece al tejo y que las hojas son terminadas en punta; pero también se le llama “ciprés mejicano”, aunque son árboles que proceden de Norteamérica. Su nombre normal “ahuehuete”, significa “árbol viejo de agua” por necesitarla bastante y que ¡está  plantado en 1630!, vamos el abuelo de todos los arboles de la Villa. 


Foto José M. Bustos 

Cerca del magnolio, dos cedros del Himalaya de casi 20 metros de alzada, destacan también  los cipreses coliflor, arbustos de la familia de los Cupresus sempervirens que, tras ser podados durante décadas, dejaron de serlo para pasar a crecer como árboles adoptando sus troncos caprichosas formas.


Foto José M. Bustos 
Foto José M. Bustos 
Foto José M. Bustos 

En definitiva uno de los sitios más bonitos de Madrid donde es muy agradable pasear y dejarse llevar sin rumbo.
   
BIBLIOGRAFIA

https://es.wikipedia.org/wiki/Parterre
http://www.paseapormadrid.com/rutas_guiadas/retiro/punto24.asp
https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_del_Retiro_de_Madrid

NOTA

Puedes utilizar toda la información contenida en esta entrada pero por favor cita su origen y el nombre del Blog.

23 septiembre 2016

EL PALACIO DEL BUEN RETIRO, 2ª PARTE (Los Borbones): COSAS DEL RETIRO 6

Segunda entrega del Palacio del Buen Retiro, en esta entrega vamos a ver la evolución del palacio con los Borbones.

Felipe V, entra en Madrid el 18 de febrero de 1701 y visita el Buen Retiro recibiendo las llaves de manos del su alcaide, Diego Mexía Felípez de Guzmán. Los jardines estaban deteriorados y descuidados. Sin embargo, tal estado no evitó que se realizaran las celebraciones de su coronación el 8 de marzo en Los Jerónimos. Los planes de mejora tuvieron que posponerse durante aproximadamente tres lustros, al comenzar la Guerra de Sucesión Española.


Felipe V, fuente Wikipedia

Al retomar el reinado, Felipe V pidió un informe a Juan de Morales. Tras ello, se encargaron las obras de restauración a Teodoro de Ardemans. Se repararon entonces los jardines, en los que se abrieron espacios,se cerraron tapias, se reparó el adoquinado la Plaza Grande. Las dependencias del Palacio se encomendaron al arquitecto francés René Carlier. De estas reformas cabe destacar el desmantelamiento del estanque ochavado por otro de influencia francesa al estilo de Versalles, que se denominó el Parterre
Se comenzaron en 1713 las operaciones de desmonte y nivelación de los jardines hasta que en 1715 se finalizaron. En 1714 fallece la reina María Luisa de Saboya en el Palacio. El rey se  casa de nuevo, siendo Isabel de Farnesio la elegida. Esta nueva reina sentía un manifiesto desagrado por el Buen Retiro y ejerció su influencia para detener las obras de restauración y desviar los esfuerzos hacia La Granja de San Ildefonso.

Parterre del Retiro, foto José M. Bustos


Un incendio en el Real Alcázar de Madrid la noche de Navidad de 1734 hizo que la familia real se instalase en Palacio del Retiro. Este incidente hizo que se volviese a retomar la idea de renovar los jardines y el Palacio. Durante las obras de remodelación del Palacio aconteció la inesperada muerte de Felipe V el día 9 de julio de 1746. En uno de los jardines del Buen Retiro se proclamó rey a su sucesor, Fernando VI

Las reformas siguieron adelante; se reformó el Real Coliseo, que llegaría a dirigir Farinelli; también se restauraron los jardines, y en el Gran Estanque volvieron a circular barcas y en las noches de verano se ejecutaban serenatas. Pocos años después moría la reina Bárbara de Braganza y el rey, que se había retirado a Villaviciosa de Odón, fallece el día 10 de agosto de 1759.


Carlos III, estatua jardines Sabatini, foto José M. Bustos


A la muerte de Fernando VI se convierte en Rey su hermanastro Carlos III que era rey de Nápoles. Al poco de comenzar su reinado decidió crear una fábrica de porcelanas en el Retiro. Encargó a su hombre de confianza, el Marqués de Esquilache. Se elige como emplazamiento de la fábrica el lugar donde se encuentra la ermita de San Antonio de los Portugueses. Se desecaron algunos de los estanques y se construyó el edificio fabril. 

Pronto comenzó la producción esta fábrica era conocida por los madrileños como La China. La fábrica fue concebida desde su inicio como proveedora de la Real Casa, sus productos están repartidos por todos los Reales Sitios en la actualidad.


Puerta principal Jardín Botanico, foto José M. Bustos


Con este rey si sé que emprenden grandes reformas (como en el resto de la ciudad). En 1767 se abren los jardines al público, aunque con ciertas restricciones, se restaura la ermita de San Juan para dar acomodo a la guardia Suiza y española.
Carlos III habitó durante cuatro años de su reinado el Palacio del Retiro; durante ese tiempo restauró y mantuvo los desperfectos, pero no realizó ampliación alguna en los edificios.

El día 1 de diciembre de 1764 se trasladó al nuevo Palacio Real de Madrid, abandonando como residencia definitivamente el Buen Retiro.
 El 19 de abril de 1766 decide que algunas partes del Palacio den acomodo a los regimientos de infantería y caballería. En 1767, aconsejado por su ministro, el Conde de Aranda, se inicia la reforma del Paseo del Prado tarea que se encomienda a diversos arquitectos: Ventura Rodríguez, Sabatini, Juan de Villanueva, José de Hermosilla y otros.


Puerta de Alcalá, foto José M. Bustos


Dentro del ambicioso plan, se renovó la antigua Puerta de Alcalá, tras las numerosas críticas de los madrileños de la época. La nueva puerta varió la ubicación de la anterior, y tuvo la intención de conmemorar la llegada de Carlos III a Madrid. El diseño fue encargado a Francisco Sabatini que comenzó la construcción en 1768. Tras algunas interrupciones, se acabó en 1778.


Fuente de la Alcachofa en el Retiro, foto José M. Bustos


José de Hermosilla presentó al Rey la reforma integral del Paseo del Prado, desde Atocha a la Plaza de Cibeles. Se diseñó un triple paseo en forma circo-agonal, embellecido por zonas arboladas y fuentes con motivos mitológicos: la Fuente de la Alcachofa, la Fuente de Apolo, la Fuente de Cibeles (inaugurada en 1782, no funcionó hasta el año 1792) y la Fuente de Neptuno.


Fuente de Cibeles, foto José M. Bustos


La reforma del Paseo del Prado hizo que se pensara en emplear parte del espacio del Buen Retiro en un Jardín Botánico, finalizando su construcción en 1781. En 1875 se inicia la construcción del Gabinete de Historia Natural y Academia de Ciencias Exactas, actual Museo del Prado y el Observatorio Astronómico, proyectados ambos por Ventura Rodríguez.



Jardin Botanico, foto José M. Bustos


Gabinete de Historia Natural hoy Museo del Prado, foto José M. Bustos 

Observatorio Astronómico, foto José M. Bustos


El siglo XIX, con los reinados de Carlos IV, Fernando VII e Isabel II, fue verdaderamente catastrófico para el Real Sitio. Durante la Guerra de la Independencia, con el reinado de José I las tropas francesas de Napoleón saquearon totalmente el monasterio de los Jerónimos, ocuparon el Palacio como cuartel y arsenal, Murat decidió acuartelar sus tropas en El Buen Retiro. 

La situación del mismo, en uno de los puntos más elevados de la villa, le convertiría en un reducto militar idóneo durante el asedio de la ciudad. Un regimiento de infantería de dos mil hombres ocupó en pocos días el recinto real.
El ataque a la ciudad el 2 de mayo se efectuó desde El Retiro. Los franceses dejaron muy malparado el edificio. 

Además, en el transcurso de la guerra, quedó totalmente destruida la Real Fábrica de porcelana y los jardines fueron excavados y desmontados, los árboles talados, se crearon tres recintos fortificados y numerosos edificios del real sitio fueron demolidos o convertidos en arsenales.


Fernando VII el Rey Felón, fuente wikipedia


Durante el reinado de Fernando VII el estado general del Palacio Real era lamentable, tras demolerse las fortificaciones francesas y las ruinas del palacio, del que tan solo quedaron en pie el Casón con un magnífico techo pintado por Luca Giordano y que en 1834 se destinó a albergar las sesiones del estamento de próceres y en 1841 el Gabinete Topográfico y el ala donde se ubicaba el Salón de Reinos -alquilada en 1841 para Museo de Artillería.


Casita del Pescador, foto José M. Bustos 


El rey reservó para su uso personal y de su familia una zona exclusiva dentro del recinto, el Reservado, donde se trazaron nuevos bosques y paseos. En él se construyeron los llamados Caprichos, edificaciones de pequeño tamaño, con fines lúdicos, que llevaban nombres muy en sintonía con lo que era en ese momento la moda de los jardines románticos: la Casita del contrabandista, el Salón oriental, la Casita del pescador, el Mirador o Montaña artificial, la Casa del pobre y el rico. También se construyó la Casa de fieras. 
(Ver http://miradasdemadrid.blogspot.com.es/2016/05/cosas-del-retiro-5-la-casa-de-fieras.html) y el Embarcadero del gran estanque. El palacio del Retiro perdió su carácter de residencia regia.
 

Salon de Reinos, foto José M. Bustos



 


Los Jeronimos, foto José M. Bustos

Los Jeronimos, foto José M. Bustos

Claustro de los Jeronimos, foto José M. Bustos


La reina, inició en Madrid las primeras reformas modernas de la ciudad con un carácter claramente privatizador y cedió una parte de El Retiro al Estado. Éste inició la urbanización de una serie de zonas hasta entonces pertenecientes al recinto real. Se promovió la apertura de nuevas calles y la construcción de edificios en una zona aledaña al Retiro. 

Se perfiló el barrio de los Jerónimos, entre el Museo del Prado y la calle de Alfonso XII, zona residencial privilegiada de la aristocracia y burguesía decimonónicas. Una magnífica verja de hierro de un kilómetro de extensión separó El Retiro del nuevo barrio.


Fuente el Mundo, Restos del Palacio del Buen Retiro en 2016


Hasta la Revolución de 1868 los jardines estuvieron acotados con verjas y tapias y se mantuvieron dentro de ellos zonas reservadas exclusivamente a la familia real. Tras la salida de España de Isabel II el Gobierno provisional cedió al Ayuntamiento de la capital los jardines como parque de recreo público.
A partir de aquí ya es la historia del Parque del Buen Retiro que ya estamos contando en otras entradas (ver serie Curiosidades del Retiro)

BIBLIOGRAFÍA