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27 de junio de 2018

COSAS DEL RETIRO 8ª ENTREGA: LA MONTAÑA ARTIFICIAL


La Montaña Artificial se halla en la entrada de la confluencia de la calle de O’Donnell y la avenida de Menéndez Pelayo.


Ubicación, fuente google maps.
Los jardines del Buen Retiro se encontraban en una situación ruinosa después de la Guerra de la Independencia. Fernando VII (véase http://miradasdemadrid.blogspot.com/2016/09/el-palacio-del-buen-retiro-2-parte-los_23.html) encarga su restauración a Isidro Gonzalez Velazquez.


Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 

Además de la restauración y acondicionamiento de los jardines el rey encargó también la realización de unas obras varios caprichos románticos, edificios de tipo recreativo reservados al disfrute de la familia real. La mayoría a día de hoy están desaparecidos. Entre los conservados cabe destacar la Casita del Pescador, la Casa del Contrabandista, la Montaña Artificial y la Fuente Egipcia, además de la Casa de Fieras, donde fue trasladado el zoológico fundado por Carlos IIIl. La Montaña Artificial data de 1815.


Fuente Google Maps

La Montaña es en una colina escalonada, con abundante vegetación y formaciones de rocalla, de donde se precipitan pequeñas cascadas, que vierten en una serie de estanques ubicados en la base. En las laderas se abre un camino que, rodeando toda la estructura y atravesando varios puentes, conduce hasta la cima, donde había un templete, hoy desaparecido, que era utilizado como observatorio. El templete tenía tres torres, una central de planta octogonal flanqueada por otras dos más pequeña.



Fuente La Esfera 1915

Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 

Su interior se encuentra horadado con una bóveda, a la que se accede por medio de tres puertas decoradas, que hoy día permanecen cerradas, debido al deterioro de las instalaciones.

Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 


El objetivo de la montaña era cubrir la bóveda de ladrillo de forma circular, una noria, que se hundió al poco tiempo, y en la cima, un tragaluz, haciendo de mirador. La noria era la encargada de llevar el agua a la ría hasta el estanque donde se hallaba la denominada Montaña artificial.



Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 

Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 


Cuando todo estaba bien conservado tenía varias cascadas que alimentaban un estanque donde había peces que hacían las delicias de los niños.


Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 

Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 


Una anécdota relacionada con la Montaña data de 1957 cuando un radiestesista llamado Germán Cervera convenció al Ayuntamiento para cavar en la montaña ya que según él había enterrado un tesoro. No se encontró nada, pero curiosamente en 1968 cerca de la Montaña dos operarios que cavaban una fosa dieron con un pequeño tesoro de 59 monedas de oro con las efigies de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII.


Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 

Montaña artificial Retiro, foto José M. Bustos 


También llamada Montaña de los Gatos, por las estatuas de leones en su base orientada al oeste, Montaña de los Osos o Montaña Rusa, por los animales que allí se encontraban ya que era una expansión de la Casa de Fieras del Retiro.



Montaña artificial: Mapa 1861 fuente web catalogo-cartoteca


En la actualidad, aunque cerrada ya hace muchos años alberga en su interior una sala de exposiciones en su interior. En sus inmediaciones se encuentran las ruinas de la ermita de San Pelayo y San Isidro.





WEBGRAFÍA



NOTA:

Puedes utilizar toda la información contenida en esta entrada, pero por favor cita su origen y el nombre del Blog.


13 de junio de 2018

EXPOSICION MUSEO DEL PRADO: RUBENS. PINTOR DE BOCETOS


Desde abril y hasta el cinco de agosto podemos ver en el Museo Nacional del Prado la exposición Rubens. Pintor de bocetos, patrocinada por la Fundación AXA y con la colaboración del Gobierno de Flandes.

De la gran producción de bocetos de Rubens en la exposición se han reunido 73 procedentes de importantes instituciones de todo el mundo como el Louvre, el Hermitage, la National Gallery o el Metropolitan de Nueva York  que, junto a una selección de los conservados en el Prado y el Boijmans se exhibirán en la sala C del edificio Jerónimos. Además, hasta completar un total de 93 obras, se podrán contemplar algunos dibujos, estampas y pinturas del propio Rubens que dan contexto a los bocetos.

Catalogo oficial de la Exposición

La exposición de carácter temático pretende llamar la atención sobre el protagonismo de Rubens en la historia del boceto y ayudar a comprender mejor sus peculiaridades como bocetista.


La práctica de realizar bocetos al óleo como parte de la preparación de un cuadro se inició en Italia en el siglo XVI. Artistas como Caravaggio, Tintoretto o Veronés fueron los primeros que utilizaron bocetos pintados al óleo como herramientas para probar sus ideas a la hora de pintar un cuadro. Sin embargo, lo hicieron en muy contadas ocasiones porque utilizaban sobre todo el dibujo para preparar sus obras.


La caza del León, fuente museodelprado.es



La innovación que aportó Rubens al mundo del boceto consistió en ampliar ese proceso preparatorio incluyendo sistemáticamente imágenes pintadas al óleo y en soportes más duraderos que el papel.  Según su finalidad, se trata de obras muy abocetadas o muy acabadas, y también pequeñas o relativamente grandes, diferenciadas del resto de su producción pictórica  porque más bastas y menos pulidas y detalladas siendo Rubens el pintor de bocetos más importante de la historia del arte europeo.


Procedimiento a Sanson, fuente esmadrid.com

 Como ya he comentado anteriormente en esta exposición se han logrado reunir 73 de estos bocetos pintados al óleo entre los que se incluyen cinco pequeños bocetos para las Pinturas del techo de la iglesia de los jesuitas de Amberes.

Los seis bocetos del Prado que pintó Rubens para esta serie fueron sometidos a un importante proceso de restauración que se presentó en 2014 en la exposición “Rubens. El triunfo de la Eucaristía”, proyecto enmarcado en el Programa de Restauraciones del Museo que patrocina la Fundación Iberdrola España.


Prometeo, fuente esmadrid.com



En la exposición se incluye una copia manuscrita de un cuaderno perdido de Rubens que incluía textos y dibujos, conocido como Manuscrito Bordes. Este cuaderno ingresó en el Museo del Prado en 2015.
En resumen una exposición única que no debemos perdernos.


Información de la exposición
10/04/2018 - 05/08/2018
Horarios
DE LUNES A SÁBADO DE 10.00 A 20.00 H
DOMINGOS Y FESTIVOS DE 10.00 A 19.00 H
Entradas
GENERAL: 15 EUROS
REDUCIDA: 7,50 EUROS


WEBGRAFÍA



NOTA:

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2 de junio de 2018

PERPETUOS POR EL BRONCE


Mirando por Madrid podemos encontrarnos a la vuelta de una esquina, al fondo de una plaza, en medio de la acera a algunos ciudadanos perennes que están día y noche salvaguardando nuestras calles. Esos madrileños son estatuas de bronce.
Tenemos un elenco variado, estudiantes, pintores, diversos oficios, lectores de periódicos, sentados pacientes esperando su avión…..


Vamos a hacer un recorrido por todos los que tenemos hoy en día en nuestro año 2018. Lo primero es saber dónde están ubicados y quienes son:

La paseante: Calle la Palma 46
La joven caminando: Plaza de San Ildefonso
Julia: Calle del Pez
La lectora empedernida: Plaza del 2 de mayo
El Barrendero madrileño: Plaza Benavente
El farolero: Concepción Jerónima
El vendedor de la ONCE: Calle San Agustín
El lector del periódico: Plaza de la Paja
El lector de la calle de san Justo
El Pintor del Museo del Prado:
El vecino curioso: calle de la Almudena
El Viajante: estación de Atocha

Atrapado en el aeropuerto: Barajas Terminal 1


La Paseante
Esta estatua se ubica en la calle de la Palma número 46 junto a la escuela de Arte de la Palma, es obra de Roberto Manzano.  Se inspira en una alumna de la escuela de arte. Tiene una postura “curiosa”, algunos dicen que muy sexy, lleva camiseta de tirantes y una falda amplia y ceñida. Nos la encontramos en esta calle desde 1999.

Foto José M.Bustos 

Foto José M.Bustos 


La Joven Caminando
Está en la plaza de San Ildefonso, también la llaman la Groungue  en homenaje a un estilo musical de los años 90 o simplemente Susana.  Data de 1996 y su autor es Rafael González García.  Representa a un estudiante camino de clase o de casa, como más nos guste, lleva un amplio jersey, botas, una gran carpeta de dibujo y el pelo totalmente enmarañado.  El autor tomó como modelo a su propia hija Susana.


Foto José M. Bustos 
Foto José M. Bustos 

Julia
Está en la calle del Pez desde 2003, su autor es Antonio Santín, está apoyada ligeramente en la pared y es una estudiante ya que porta en su brazo derecho uno libro y un cuaderno.  Detrás tiene una bella historia: Julia era una chica del siglo XIX y por aquella época las mujeres no podían asistir a la Universidad, ella se disfrazó de chico y de esta guisa asistió a las clases de la Universidad Central de la calle San Bernardo. 



Foto José M. Bustos 

Foto José M. Bustos 



La lectora empedernida
Está sentada en la mismísima plaza del 2 de mayo justo enfrente de la puerta del Parque de Artillería de Monteleón donde están las estatuas de los gloriosos Daoiz y Velarde.  Es diferente a las otras tres chicas, tiene otro estilo, es abstracta. Está allí desde 1999 y está leyendo un libro que tiene en la mano derecha y su autor es Enrique Villa


Foto José M. Bustos 

El Barrendero madrileño

En la plaza de Jacinto Benavente. Su creador es Félix Hernando. Data de 2001 y es un homenaje a estos trabajadores. se inspiró en el rostro de un empleado de limpieza que conocía. Algunos dicen que se llamaba Jesús Moreno y que barrió las calles de Madrid desde 1953 hasta el 2002


Foto José M. Bustos 

Foto José M. Bustos 

El Farolero
En la calle Concepción Jerónima desde 1999, su autor es también Felix Hernando, es un homenaje a los faroleros de Madrid que durante décadas encendieron y apagaron las farolas diariamente desde finales del siglo XVIII hasta la década de los 60 del pasado siglo XX con su pértiga o palo. Yo mismo los recuerdo, venían cada noche a mi calle en Chamberí dar al interruptor en cada farola con su palo y luego apagarlas por las mañanas.


Foto José M.Bustos 



El vendedor de cupones de la ONCE
En 2013 por el 75 aniversario de la fundación de la ONCE, se instaló en Madrid esta estatua. Las esquinas de toda España tienen a un hombre que vende un sueño a través de los cupones que cuelga sobre su pecho. Está situada en la calle del Prado esquina con la de San Agustín, en el barrio de Las Letras. La obra, hecha en bronce y el vendedor se llama Fortunato, es del escultor Santiago de Santiago


Foto José M.Bustos 

Foto José M.Bustos

El lector del periódico
También de Félix Hernando el Ayuntamiento le encargó diseñar la estatua de una persona normal leyendo el periódico. Y el artista buscó al tipo que tenía más cerca: a sí mismo. Desde 1998 un hombre inamovible de poco pelo leyendo un periódico de bronce adorna un banco de la plaza de la Paja. 


Foto José M.Bustos 

Foto José M.Bustos 

El lector calle de San Justo

La estatua, inicialmente ubicada en la plaza de Carlos Cambronero, representa un lector anónimo leyendo una página del libro "Las calles de Madrid. Noticias, tradiciones y curiosidades", escrita de forma conjunta por Carlos Cambronero e Hilario Peñasco de la Puente. Está frente a la Biblioteca Iván de Vargas y la Basílica Pontificia de San Miguel. De hecho, esta estatua es de Félix Hernando, homenaje a Carlos Cambronero, en 1998 se trasladó a su ubicación actual como parte de la recuperación del entorno y, en concreto, de la antigua casa señorial de los Vargas, que hoy es una biblioteca.


Foto José M.Bustos 

Foto José M.Bustos 

Un pintor para el Prado
Está junto al Museo del Prado en la colina que sube a los Jeronimos, data de 1991.
El autor ha querido representar en esta obra al artista en busca de su formación. En su base puede leerse el título de la obra seguido de “Julio L. Hernández 1991”. Julio López Hernández es el autor de la obra. 


Foto José M.Bustos

Foto José M.Bustos 

El Vecino curioso
Desde 1999 está siempre asomado a una barandilla, en la calle de la Almudena, tras una esquina al final de la calle Mayor. Lo que observa de forma permanente son las ruinas de la antigua iglesia de la Almudena, que permanecen bajo el nivel del suelo, cubiertas por un cristal que permite observarlas. Esta estatua de Salvador Fernández Oliva es un hombre de edad madura con boina y que mira con atención 


Foto José M.Bustos 

Foto José M.Bustos 

El viajante
En la estación de Atocha desde1998. Francisco López Hernández es su autor y es un homenaje al agente comercial  

Foto José M. Bustos 

Atrapado en Barajas
La estatua de bronce de la terminal 1 refleja estas vidas. Hay incluso quien dice que representa a un cubano que deambuló durante 18 meses por el aeropuerto madrileño en 1992. Llegó un día a Barajas y pidió que se le expulsara a su país y, hasta que no lo logró, estuvo en el aeropuerto.

Foto José M. Bustos

Webgrafía


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